jueves, 18 de septiembre de 2014

Sólo para mujeres (cáp 32): " Sí, a vece somos unas malditas chismosas"

Desde que ella supo que estaba embarazada habíamos dejado una conversación pendiente. La recogí del trabajo y cuando la vi pensé que daría a luz en ese mismo momento. Caminaba hacia mi carro con las piernas abiertas como un pato y su barriga era gigante. Cuando mi mirada llegó hasta su cara, descubrí que estaba linda y me alegré. No a todas les sienta bien aumentar cuatro tallas de ropa en tan poco tiempo. Recuerdo que deseé tener un embarazo parecido si algún día decidía ser madre. Apenas cerró la puerta empezó a llorar: “Discúlpame, Vero”, fue su primera frase.

Fabio no estaba ni en planes así que esas lágrimas eran incomprensibles para mí. Pensé que no todas las mujeres tendríamos que atravesar esa etapa de revolución hormonal. No sabía cómo consolarla. Se me ocurrió preguntarle por sus ecografías y si ya había visto la cara de su hija. Fue peor. Estalló en llanto diciendo que el papá de Micaela aún no la conocía.

Era la una de la tarde, y la cafetería que habíamos elegido estaba repleta. Una vez ubicadas ella continuó llorando. El papá de su bebe vivía lejos y con remotas posibilidades de encontrar un trabajo en Lima. Se sentía sola y sin futuro. Traté de convencerla de que no era responsable presionarlo para que dejara todo y viniera a acompañarla. “¿De qué van a vivir?”, argumentaba, ignorando lo que hoy sé: a veces solo necesitas ser escuchada.





viernes, 12 de septiembre de 2014

Sólo para Mujeres (cáp. 31): La autotortura femenina

‘¿No te has hecho el plasma?’ me pregunta una colega mientras ausculta mi cara. Yo escuché plasma y pensé en pantallas de televisor y luces psicodélicas. Jamás imaginé que se refería al suero que resulta cuando a la sangre le quitamos los glóbulos blancos y los rojos. Tampoco sabía que se trata de lo último en cosmética. De verdad que estamos locas.

La nueva moda en Lima es sacarse un ‘poquitín’ de sangre (así habla mi colega) y luego ponérsela a pinchazos en la cara. Se supone que eso te humecta la piel a profundidad: ‘Te tensa la cara’. La escuchaba y se me iba bajando la presión. 

Cada vez que por un tema médico me han tenido que sacar sangre, me mareo. Me da nervios ver cómo el tubito se llena de líquido rojo. Siento que se tapan mis oídos, es como si me metieran  en una caja y todo tuviera eco. Poco a poco me abandonan las fuerzas. Cuando le conté mi trauma existencial al imaginar la escena, me miró de reojo con escepticismo. Su cara decía algo así como: “Qué tontita eres”. Hace poco me enteré que para las "tontitas" como yo y por unos billetes más, te duermen para no sentir nada.

Foto: Federico Salazar

jueves, 4 de septiembre de 2014

Sólo para mujeres (Cáp 30): "Divorciadas, vayamos al internet"

Cuando todavía éramos adolescentes ella se fue a vivir a Estados Unidos. Al poco tiempo conoció al chico con el que se casó. Como saben en Gringolandia todo es ‘self service’: Hágalo usted mismo, porque no existen los ‘maestros’ que te arreglan la cocina o te cambian los plomos de luz. Al igual que yo, era una niña mimada que tenía por única preocupación ir al colegio y montar bicicleta con sus amigas en las tardes, así que sin mucha protesta dejó que su esposo, otro latino como ella,  asumiera el rol de “mil oficios”.

No nos veíamos desde su divorcio hacía tres años, así que cuando nos reencontramos había mucho de qué hablar. Nuestra conversación giraba en torno a esos nuevos retos domésticos que afrontó desde que vive sin él, como pintar un cuarto con mameluco y sombrero de periódico, misma serie norteamericana.  Ella creía (o tal vez ansiaba) que pronto su entonces esposo dejaría de estar distante y renegar de todo. Pero cuando “el otro” ya tiene una nueva pareja no hay nada ni nadie que pueda detenerlo. Tenían 20 años juntos y dos hijos. 

Me contaba que incluso le resultó complicado comprarse una lavadora sin la asesoría de su exesposo. Nos burlamos las dos. Mientras reíamos yo trataba de hallar el momento indicado para preguntarle si estaba saliendo con alguien. La verdad, me moría de curiosidad de saber si ya había tenido sexo con otro.  Sé que ella fue fiel durante su matrimonio, así que me intrigaba cómo había sido ésa segunda primera vez.

He escuchado de mujeres que no logran “acomodarse” con otra pareja, después de tantos años, supongo te acostumbras a lo mismo o tal vez en el fondo siguen pensando en el “ex”. Pero sé de quienes muy eufóricas dicen: ¡Otra cosa!
Le pregunté y su respuesta nos hizo estallar de risa. No entraré en detalle para no herir la susceptibilidad de los varones que estén leyendo esta columna. Solo les diré que de inmediato entré a Facebook para ver la cara del susodicho.  Y empezó lo bueno. Me contó  que hace un año sale con chicos que conoce por internet. Cómo habrá sido mi cara inquisidora al escuchar buscaba pareja por web que rápidamente se justificó.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Fede y su regalito

¡¡¡¡YEEEEEEE!!!!!! Es el santo de Federico.¡¡¡¡VIVA!!!!!

¡Cuántos años estará cumpliendo! Yo siempre le digo que es el Chespirito del periodismo jajajaja. Normalmente en estas fechas se halaga al agasajado y se le desea "que la pases lindo" (con voz de amix) pero creo que eso no es necesario entre nosotros.




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