martes, 18 de noviembre de 2014

¿Qué noticia te doy primero? ¿La buena o la mala?

La otra noche un congresista de la República me preguntó exaltado por qué transmitimos tantas malas noticias en el programa matutino en que trabajo. Como faltaban segundos para empezar el programa nocturno que hago en un canal de cable solo lo miré, sonreí y cambié de tema. En ese momento me provocaba felicitarlo por la que, supongo, es su vida hermosa, tranquila y llena de buenas noticias. 
Lamento no ser la aldeana buena del campo que lleva frutas en su cesto. Tengo la función de narrar las noticias que ocurren en este país que no es Australia, Suecia o Canadá, sino el Perú.



Sólo para mujeres: "Soy Madre Soltera"

Disfrutaba del sol de Santa Clara en un restaurante campestre hasta que escuché la conversación de una familia a la que podríamos llamar típica: una mamá, un papá y dos hijos de veintitaños. Mi día comenzó a nublarse.

El protagonista de la sobremesa era un pequeño al que reconocían como hermoso y dulce pero en exceso tranquilo. Cada vez que escucho a alguien hablando de niños, paro la oreja. Aseguraban que esa actitud era extraña para su edad. Estaban convencidos de que se trataba de una criatura triste. Todo esto era atribuible, según ellos, a que la mamá era una Madre Soltera. Mi rico pollo a la brasa se convirtió en una piedra que con dificultad pasó por la tráquea, cruzó el esófago y en caída libre llegó a mi estómago.

Tuve que luchar para no voltear y hacerles algunas consultas: Tengo un hijo pero no estoy casada y en mi DNI dice: Divorciada. ¿Eso me convierte en una Madre Soltera? ¿Fabio será un niño triste? ¿O se va a salvar porque su papá vive con nosotros? ¿Sería más preciso que me digan Madre Conviviente? ¿Y qué pasa si me caso con otro hombre? ¿Me llamarían Madre Casada? ¿Y si me caso con el papá de mi bebé y luego tengo un hijo de otro hombre?




Sólo para mujeres: "Hombres a dieta"

Receta rápida para que todos piensen que has perdido la razón: Anda a un restaurante y pide un lomo saltado sin papas, sin arroz y sin tomate. Cada vez que yo hago ese pedido obtengo la misma reacción. Los que me acompañan en la mesa, se burlan y murmuran: Mujeres. El pobre mozo con un signo de interrogación sobre la cabeza solo atina a repreguntar: “¿Sin papas, ni arroz, ni tomate?” En realidad lo quiere decir es: ‘¿Estás segura? Porque eso se llama de cualquier manera, menos lomo saltado’. Cuando recién salía con el papá de Fabio recuerdo que me miraba sorprendido. Creo que hasta arrugaba la nariz. Le parecía imposible que alguien comiera sin arroz.




Sólo para mujeres: "Cómo morir"

La primera vez que la vi en televisión no le creí una sola palabra. Se veía sana y tan tranquila que pensé que se trataba de una escena de un reality show.  ¿Esta chica se va a morir? No parecía consciente de lo que eso significa: Chau, adiós, hasta nunca. Pensé que se trataba de una gringada, uno de esos artificios que mantienen en vilo al planeta entero a la espera de las decisiones que tomará el protagonista del programa. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...