viernes, 25 de julio de 2014

Sólo para mujeres (cáp 24): "Olvida al maltratador con pepeas"

Todos creían que Carola era feliz hasta el día que la encontraron tendida en el piso. La bella  mujer de 32 años se había desmayado en el baño del colegio de sus hijos. No sirvió de nada llamar al 105, a los bomberos ni a la ambulancia. Cuando llegaron los paramédicos sólo certificaron que había fallecido. Sus niños de 9 y 7 años  fueron los primeros en enterarse. “Mamá se fue al cielo, junto a su abuelito”, fue lo único que atinó a decir una profesora de primaria. 

En ese momento nadie entendía qué había ocurrido. Parecía una persona sana. Callada e introvertida pero sin problemas de salud. Entonces se comenzó a especular que le había sobrevenido una enfermedad fulminante. Le dio un infarto, decían en voz baja los encargados de la limpieza del plantel. Le debe haber reventado un aneurisma, le comentaba el director al regente del colegio. Un resbalón y una mala caída, decían las madres de familia de sexto grado. El único que sabía perfectamente qué había pasado con Carola era su esposo.

lunes, 21 de julio de 2014

Sólo para mujeres XXIII: "Las Robamaridos"

El noticiero acababa de empezar. A la izquierda de la mesa de conducción siempre pongo mi laptop para ver los portales de diarios, radios y canales de la competencia. Por supuesto también abro mis redes sociales. Confieso que vivo pegada a Twitter. Es así que vi a una conocida modelo colgar unas fotografías suyas con un texto provocador. Siempre le manda indirectas a alguien: «Yo me río. Si te pica, ráscate». Me sorprendió que estuviera despierta a esas horas de la madrugada.

Como una travesura se me ocurrió preguntarle: « ¿Acabas de llegar a tu casa, tienes insomnio o trabajas en un matinal?». Bromeamos un rato. Me mandó besos y bendiciones, fue muy cariñosa. El intercambio duró un par de minutos pero bastó para desatar todo tipo de comentarios a pesar de ser tan temprano. Nuestro saludo fue leído por sus seguidores y los míos.

Por un lado estaban los mañosos que nos alucinaban en escenas triple X, los «buena onda» que nos deseaban vibras positivas y las indignadas a las que yo supuestamente había decepcionado por dirigirle la palabra a una ‘roba maridos’. «Tú no eres así», decían, y me exigían aclarar la situación. Todo ocurría a las 5 y 15 de la madrugada, así de activo es Twitter: es posible meterse en líos solo por decir «Hola» a un controversial personaje.  Por eso me divierte tanto, sin embargo a veces no son suficientes 140 caracteres para expresar lo que piensas. En esos casos, es mejor no decir nada.

jueves, 17 de julio de 2014

Los drones llegaron a América Televisión

Hace una semana subimos hasta el techo del edificio de PetroPerú en San Isidro. ¿Sabían que ahí hay un helipuerto? ¿Se habrá utilizado aluna vez?. Vas en ascensor hasta el piso 23 y luego por escaleras, cuatro más. Teníamos que grabar la promoción del programa especial por fiestas patrias
¡Fue alucinante!


Lo más destacado fue el Drone



lunes, 14 de julio de 2014

Sólo para mujeres XXII: "A veces, quiero ser hombre"

Siento el corazón acelerado gran parte del día. No como un problema cardiaco sino como si estuviera a mil por hora, ¿les ha pasado? Es raro porque estoy durmiendo poco y debería estar cansada. En otras ocasiones cuando llevo pocas horas de sueño, he sentido como si una daga me atravesara la cabeza, de arriba hacia abajo y si no puedo descansar durante el día tenía ganas de llorar. Entiendo perfectamente a los niños que lloran de sueño. Pero ahora es como si mi cuerpo generara más adrenalina. Más cansada, y más acelerada. Si paro un momento unos gusanos se mueven por todo mi cuerpo. ¿Esta ansiedad será por estrés?

Mi mamá dice que es exceso de trabajo. Arranco a las cuatro de la madrugada y termino a las diez de la noche. Atravieso la ciudad varias veces al día y aunque eso no es relajante en absoluto para ser franca, soy feliz laboralmente. Es más, admito que a veces no quiero irme del canal. Me aferro a la mesa de conducción y digo: ¡Auxilio, no quiero salir! Es natural: soy periodista hace casi 17 años. Pero mis otras obligaciones son relativamente nuevas y aún no sé cómo organizarme.


Mientras escribo esto recibí el correo de la administradora del edifico donde vivo, diciéndome muy amablemente que no había pagado el mantenimiento. ¡Qué vergüenza! Acabo de hacerle el depósito. Antes yo era la Presidenta de la Junta de Propietarios, llevaba las cuentas y tenía todo en orden, con folder incluso. Yo misma la contraté en representación de mis vecinos. Fue en los primeros meses de mi embarazo. Ahora en cambio, llevo de un lado a otro recibos arrugados y vencidos de luz, teléfono fijo y celular en la maleta que uso diariamente. Una vez Valentina, la señora que me ayuda con los quehaceres de la casa, me preguntó discreta y sonrojada: ‘¿Señorita, mi mes?’
Es un mito eso de que las mujeres podemos hacer varias actividades a la vez. Lo cierto es que no todas somos así. Algunas no podemos trabajar en una oficina de lunes a viernes y también pagar las cuentas puntualmente, comprar la comida, coordinar para que el carpintero ponga techo en el estacionamiento, presionar para que de una vez por todas instalen las puertas del closet de Fabio. Llamar al electricista para que cambie el foco de la luz de la refrigeradora, comprar deshumedecedores que calcen en los closets y ponerlos. Organizar las fotos, mandarlas a imprimir y ponerlas en álbumes o portaretratos. Pensar en platos diferentes para cocinar cada día.  Firmar el contrato con esta revista luego de casi seis meses de empezar a escribir la columna. Escoger la ropa que uso todos los días en los dos programas, mandarlas a lavar y dejarlas. Recoger los accesorios que combinen con la ropa y devolverlos. Ir a la peluquería tres veces por semana para salir decente en televisión. Grabar una secuencia para Dr TV que estamos coordinando desde antes de dar a luz.  Hacer favores a mi ex universidad, a mi amigo Darío, a una estudiante de comunicaciones. Ir a la dentista que tengo una funda pendiente desde octubre. Cumplir con las actividades por los 15 años de canal N. Visitar a mi abuelita, conversar con mi mamá y mi papá, visitar a mi ahijada enferma, jugar con Fabio y con mi marido. Tratar de tener vida social. No puedo.

Una consulta, ¿los hombres hacen lo mismo? La sociedad no les pide que también sean los “Gerentes” de sus casas. Me gustaría probar. Un mes solo trabajando, “aguantando” a tu mujer y viendo a los amigos. ¡Te cambio!
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